El nuevo curso sindical arranca con una sensación incómoda y conocida: las grandes reformas laborales que afectan directamente a la clase trabajadora siguen pendientes, aplazadas, diluidas o atrapadas en negociaciones eternas que nunca acaban de concretarse. Mientras tanto, los problemas en los centros de trabajo avanzan sin esperar a nadie, y la crisis social y retributiva es de plena actualidad. Los cierres de empresas, procesos concursales y despidos, continuan existiendo.
